No te hundas, no te rindas ¡Vamos! ¡Levántate! ¿Qué estas haciendo? Sabes que nadie puede ayudarte, sabes que no vale la pena, entonces ¿por qué te dejas caer? ¡¡Levántate!! Por favor, levántate... No dejes que tus piernas se quiebren, que tus brazos se desplomen por un poco de peso. Has aguantado cosas peores. Acepta la mano que toca tu hombro, que quiere secarte las lágrimas. No te congeles, no te distancies de mi. No rechaces el abrazo que tanto necesitabas. ¿Por qué te vas? ¿A dónde vas? No puedo salir a buscarte. No puedo entender si no lo explicas claramente. Por favor, no sufras.
Perdón. Te dejé sola, lo sé, pero tenía miedo. No me estoy excusando. No grites, por favor... no llores. No dudes, ¡vamos! No vas a perder tu calidez, vamos... No vas a volver, yo sé que no queres volver, ¿cierto?. Entonces ¿por qué seguís el sendero? Sabes a donde te lleva. Salte del camino, vamos. ¡Ya basta! ¡Para con todo esto! ¿Qué esperas exactamente? No entiendo. Por favor, no me rechaces ahora, agarra mi mano, yo sé que lo necesitas; que necesitas más cariño. Estas tan acostumbrada a darlo todo y no recibir nada, que cuando lloras por la causa, te sorprende que te sorprenda el resultado. Pero es bueno que tengas esperanzas. Sé que estas tan acostumbrada a ser ignorada, que cuando posan su atención en vos, sentís cierto rechazo, ¡pero no lo arruines! Todos necesitamos a alguien que nos mire. Dale, no cedas al peso que te lleva, porque aunque vos creas que lo mereces por cobarde, yo creo que es inaceptable.
Me gustaría escucharte, pero no decís nada ante la injusticia y tu dolor, aunque ante el daño que causas, gritas, pero no me llamas, ¿por qué no acudís a mi? Yo sé que esta mal callar y esconder la mano, pero si no me llamas ¿qué hago? ¿toco la puerta hasta romper mis nudillos o grito yo tu nombre hasta acabar con mi voz? Pero si acabo con mi voz, ¿cómo podré decirte lo que necesitas oír después? ¿Qué hago? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué nos estamos haciendo? y vos, ¿qué te haces? ¡Solta eso! ¡¿Por qué lo haces?! ¡Sabes que no esta bien! No se puede sentir bien, busca otra manera de sacar tu frustración, las cosas van a poder cambiar, ¿cierto? Porque las vamos a cambiar... ¿cierto? ¡¿Por qué no me contestas?! ¡¡Hablame!! ¡¡Decime la verdad!! ¿Por qué te negas a dejarme pasar?... Abrime la puerta, por favor, hace mucho que te estoy esperando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario